El proceso del coaching para el liderazgo

Escrito por : Nureya Abarca
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El proceso del coaching para el liderazgo apunta a hacer posible este cambio en los directivos y a brindar a los gerentes de todos los niveles un espacio de reflexión.

¿Qué es el coaching para el liderazgo? Su propósito es desarrollar un liderazgo auténtico, con un estilo que sea único en lo personal y en concordancia con la organización.

A menudo consideramos que existe un límite entre lo personal y lo público. Hay cosas que uno siente, piensa o hace en la vida personal y que no comparte en el trabajo y, a veces, ni siquiera con otros fuera del trabajo.

Sin embargo, la división entre estos dos ámbitos se exagera y refuerza con las normas de la organización y, muchas veces, los líderes en diferentes escalafones modelan estas normas, considerando que la vida personal no debe interferir con el trabajo.

Coaching para el liderazgo: reflexión y transformación

El coaching para el liderazgo apunta a hacer posible este cambio en los directivos y a brindar a los gerentes de todos los niveles un espacio de reflexión. A través de dicha reflexión los gerentes empiezan a comprenderse a sí mismos en forma más plena para enfrentar los obstáculos y preocupaciones para —de esta manera— satisfacer sus motivos y aspiraciones y, finalmente, desatar y canalizar su creatividad hacia las metas de la organización.

El coaching se basa en el desarrollo de la conciencia personal e interpersonal, en el desafío de romper ciertos paradigmas mentales autolimitantes y asimismo en aumentar las posibilidades de acción que previamente han parecido fuera del alcance.

Sin embargo, este tipo de transformación no es fácil de producir. Aun cuando los gerentes estén motivados al cambio y al crecimiento, los patrones problemáticos, de ciertas formas de ser y relacionarse, pueden ser muy persistentes y poderosos.

Las personas pueden intentar adoptar nuevos enfoques o técnicas, pero después de una o dos semanas pueden encontrarse volviendo a estilos habituales de conducta, con lo cual se les confirma que estos comportamientos son parte de su personalidad o que pueden seguir siendo exitosos a pesar de estos problemas.

La resistencia al cambio es parte del ser humano, y si el coaching ha de tener éxito, debe conectarse tanto con la resistencia inconsciente que los directivos tienen al cambio, como con sus intenciones conscientes y su determinación a cambiar.

Se necesita un modelo coherente de cambio

Un coach necesita un modelo coherente de cambio individual. En este proceso —que se asemeja a un viaje a través de profundas conversaciones—, este modelo hace las veces de mapa, el que da un sentido a lo que está sucediendo en el presente y muestra lo que se desea en el futuro. Sin un modelo se corre el riesgo de proceder al azar, ser incapaz de comprender por qué una intervención lleva a descubrimientos útiles y por qué otras van a pérdida.

Un modelo de cambio para el liderazgo, con un énfasis tanto en lo personal como en lo práctico, tiene que ser accesible y profundo a la vez: accesible para ser fácilmente aplicado en la práctica del coaching, y profundo para permitir incorporar e integrar la complejidad psicológica del cambio.

El coaching es un viaje personal y práctico

Es necesario distinguir en este proceso dos ejes de desarrollo. Por un lado, el desarrollo se puede centrar en las personas o en las tareas. Y, por el otro, las metas pueden ser individuales u organizacionales.

Por el lado de las tareas, los gerentes necesitan desarrollar destrezas y capacidades para llevar a cabo su rol, y esto incluye atributos tales como las habilidades de comunicación, de trabajo en equipo y conocimiento del negocio. A nivel de la organización sus tareas se refieren a temas más amplios, tales como fijar estrategias y manejar la complejidad.

Para los individuos, la necesidad primaria es poder tomar conciencia de sí mismos. Ello incluye conocer y regular sus emociones, orientándolas para lograr las metas deseadas. A nivel del equipo o de la organización, se requiere de un liderazgo motivacional, lo que implica comprender y desarrollar a otros, manejando efectivamente las relaciones interpersonales.

Conversación con sus propias normas

Cuando los gerentes se embarcan en un coaching suelen transferir las normas desde su ambiente de trabajo a las conversaciones con el coach. Con ello esperan que estas transcurran de una forma similar a las que mantienen con sus superiores. Por este motivo, desde el comienzo es muy importante establecer nuevas normas para el contexto del coaching, ya que en este espacio las conversaciones pueden ser, en gran medida, muy personales.

En resumen, para lograr esto, el coaching debe centrarse tanto en lo personal como en lo práctico. La autoconciencia debe estar conectada con las acciones prácticas y con aquellos enfoques que hacen del cambio una realidad. El coaching es un viaje personal y práctico a la vez.

 

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