Visualización de datos: ¿Funcionalidad o decoración?

Visualizacion de datos funcionalidad o decoracion

Sigue abierto el debate sobre el uso o no de elementos supuestamente decorativos en la representación visual de la información.

Muchas veces al desarrollar un proyecto de visualización surgen una serie de factores a considerar: la calidad de los datos, la plataforma técnica para el desarrollo (lenguaje o software), los tiempos de desarrollo, entre muchos otros. Junto a estos temas, en algún momento aparece uno que ha tenido un largo debate: ¿eficiencia o belleza? ¿claridad o atractivo?

Una opción es privilegiar el impacto visual por sobre otras consideraciones, lo que conlleva el riesgo de caer en una cierta banalización en el uso de los datos y el mensaje e información entregados. Aparecen así visualizaciones cercanas al infotainment, donde privilegiando la entretención por sobre la precisión, se usan gráficos visualmente muy atractivos (eye candy) pero con muy poco aporte en claridad y consistencia en la entrega de los datos. Es fácil caer en simplificaciones visuales o en uso de numerosas decoraciones innecesarias o exageraciones en ciertos elementos visuales que dificultan la lectura de la visualización o derechamente ocultan o distorsionan datos.

¿Estética decorativa o purismo funcional?

El debate entre la primacía de la estética decorativa o un purismo funcional ha tenido un capítulo interesante en el diálogo que llevaron a cabo dos personajes muy importantes en el mundo del diseño de la visualización y la infografía, como son Edward Tufte y Nigel Holmes.

Tufte, reconocido por su férrea defensa al apego irrestricto a los datos, critica la tradición “pictórica” de gráficos ilustrados (frecuentes en EE.UU. durante los años 80), debido a que contaban con decoraciones innecesarias que dificultan la correcta lectura y asimilación de la información. A partir de sus ideas, aparece el término chart junk, el cual define a los gráficos estadísticos que distorsionan la representación de datos o distraen al lector de una correcta lectura de la información.

Edward Tufte también desarrolla la idea de excelencia gráfica, donde plantea que conceptos complejos deben ser comunicadas con claridad, precisión y eficiencia, permitiendo entregar al lector muchas ideas en el tiempo más corto, evitando el uso de elementos decorativos innecesarios.

Para ilustrar este punto, en su libro “Envisioning information” de 1990 (algo así como Imaginando Información), Tufte analiza una imagen aparecida en la revista Time, donde aparece un gráfico ricamente ilustrado, sobre el cual señala: “(…) con cliché y estereotipo, humor burdo y una tercera dimensión vacía de contenido. Esto es producto de una sensibilidad visual para el cual un gráfico en el muslo con una rejilla por calcetín cuenta como un concepto creativo (…)”.

El gráfico en cuestión “Diamond”—sobre el precio de los diamantes, inserto a lo largo de una pierna de mujer, que hoy consideramos impublicable—, pertenece a la segunda persona en este debate, Nigel Holmes, reconocido infografista que trabajó desde finales de los años 70 en el departamento de gráficos de la revista Time.

Con una larga trayectoria visual en infografía, diseño y dirección de arte, Holmes, podríamos decir que representa el uso creativo de otros elementos visuales más allá de los datos mismos, como tipografías, colores, metáforas visuales, todas las cuales se usan para potenciar el mensaje que trata el gráfico de datos. En algún momento, Holmes comenta al respecto: “Mientras el artista entienda que la función principal es transmitir estadísticas y respete su deber, entonces puedes divertirte (seriamente) con la imagen” (citado en Cairo 2013, p.68).

Si bien el mismo Holmes admite el uso de elementos visuales innecesarios como “pequeños excesos ilustrativos” (2012, online), continua en sus esfuerzos por humanizar la información para el lector, aunque el ejemplo de “Diamond” hoy resulta muy cuestionable.

¿Qué hacer?

Entonces, en estas dos posiciones, ¿cuál es la mejor, la correcta?

Si bien lo que plantea Tufte es muy importante, claro, y ofrece una guía muy potente para crear gráficos eficientes, muchas veces ciertos elementos  considerados como “decorativos” pueden ser muy útiles en otras dimensione que van más allá de solamente la entrega eficiente de datos.

Por ejemplo, muchas veces la utilización de metáforas puede ayudar a dar contexto a la información, facilitar el entendimiento por parte de diversos grupos a los cuales se enfoca (expertos o no expertos, por ejemplo), o incluso hacer más recordable el gráfico y la información.

El debate continúa y argumentos para las diferentes visiones existen desde hace mucho tiempo. A mi juicio, la salida a este tema está en la definición del usuario a quien va dirigida la información, los objetivos a lograr, y en entender el contexto de uso de la visualización. Solo así es posible desarrollar una visualización coherente, memorable y que pueda comunicar efectivamente la naturaleza de la información.

Les dejo una pregunta para comentar: Según lo visto en este texto, ¿cuáles son los principales problemas del siguiente gráfico?

Visualizacion de datos figura
Fuente: https://informationdesignmdippold.files.wordpress.com/2011/06/chartjunk.jpg

Referencias:

Otros debates al respecto (en inglés) aquí.

Web de Edward Tufte.

Sobre el uso de elementos visuales: Useful Junk? The Effects of Visual Embellishment on Comprehension and Memorability of Charts Batem al.

Nota: El gráfico “Diamonds” es debatible no solo por el uso de metáforas que no aportan a la lectura de los datos, sino que también contiene referencias gráficas y títulos que a la luz de nuestros días son inaceptables. Dejamos este link hacia un paper en inglés que trata el tema, donde aparece la imagen del gráfico en cuestión.

Lee aquí sobre el curso online “Visualización de Datos” de Clase Ejecutiva UC.





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