¿Cómo comparar tasas de interés de distintos instrumentos financieros?

comparar tasa de interes, tasa de interes

Al comparar tasas de interés se debe considerar el plazo de los flujos, la “moneda” y los riesgos de impago y liquidez. Tiempo y riesgo son fundamentales para el análisis.

Existe un adagio popular que dice “más vale pájaro en mano que cien volando”. Como siempre, la sabiduría popular captura ciertas verdades. ¿Por qué esto puede ser cierto?

Existen dos razones: tiempo y riesgo. En términos de tiempo, la pregunta es ¿qué prefiero?: ¿un pájaro ahora versus cuántos pájaros, pero en el futuro?, ¿y cuándo es ese futuro, cercano o lejano?

Este concepto tiene que ver con el tiempo: ahora versus después. En términos de riesgo, la pregunta es ¿qué seguridad tenemos de que seremos capaces de capturar más de un pájaro de entre los cien que están volando?

Dependiendo de mis habilidades (comparadas con las de los pájaros), es posible que logre capturar más de un pájaro, pero tal vez ninguno.

El caso del tiempo

Veamos primero el caso del tiempo. Las tasas de interés representan los pagos que se ofrecen en el mercado sobre los distintos instrumentos financieros. Estos beneficios dependen del plazo al que se hará un depósito.

Por eso, el primer criterio para comparar dos tasas de interés es tener en cuenta el plazo de un compromiso, reflejado en el vencimiento del instrumento en que se está invirtiendo (por ejemplo, depósitos a plazo o bonos).

Lo que se conoce como la estructura de las tasas de interés muestra cómo instrumentos muy parecidos, pero a diferentes plazos, ofrecen tasas de interés distintas.

Estructura de tasas de interés en pesos 2008 y 2021

La Figura 1 muestra, a modo de ejemplo, las tasas de interés para bonos en pesos del Banco Central de Chile en los años 2008 y 2021. Se puede apreciar en el 2021 que las tasas anuales vigentes para flujos aun año están en torno al 1,5%, mientras que para flujos a 30 años se aproximan al 6% anual. Sin embargo, en el 2008, las tasas se encuentran entre 8,5% a un año y 6,5% a 30 años.

estructura de tasas de interes 2008-2021Esta figura es representativa de varias características de la estructura de las tasas de interés. En primer lugar, las tasas anuales para flujos a distintos plazos suelen ser muy distintas. En segundo lugar, las tasas para el corto plazo son muy volátiles, pudiendo variar mucho (en la figura las de un año divergen en 7%), mientras que las de largo plazo son más estables (las de 30 años variaron menos de 1%).

El caso del riesgo

Veamos ahora el caso del riesgo. Existen diversas fuentes de riesgo que pueden introducir incertidumbre en el valor de un flujo prometido en el futuro.

El primero dice relación con la “moneda”. La Figura 1 muestra flujos en pesos, mientras que en la Figura 2 se comparan las tasas de interés en pesos versus unidades de fomento para bonos del Banco Central. No pueden compararse directamente tasas en pesos con aquellas en unidades de fomento, debido a que la inflación está de por medio.

estructura de tasas de interés en pesos versus unidades de fomentoAhora, ¿qué ocurre si el emisor del instrumento financiero no cumple una promesa? A este riesgo se le llama riesgo de impago o de default.

Y ¿qué sucede si el instrumento financiero que se compró se quisiera vender antes de su vencimiento a otro inversionista, pero al tratar de venderlo no se encuentran potenciales compradores? A este riesgo se le llama riesgo de liquidez.

Aun cuando los bancos chilenos en general son de bajo riesgo, al tratar de vender en la bolsa de comercio sus bonos y depósitos, sus compradores los descuentan a distintas tasas, propias de cada banco, de acuerdo con sus percepciones de riesgo.

La Figura 3 (*) muestra la estructura de las tasas de interés a las cuales se descontaron los depósitos a plazo de dos bancos en Chile el día 24 de septiembre de 2021.

estructura de tasa de interés de depósitos a plazo

En conclusión, al comparar tasas de interés se debe considerar tanto el plazo de los flujos, la “moneda” y los riesgos de impago y liquidez. Tanto el tiempo como el riesgo son fundamentales al comparar las rentabilidades de distintos instrumentos financieros.

¿Por qué la tasa de interés es positiva?

Existen varias razones por las cuales las tasas de interés son positivas. Veamos tres a continuación:

1. Cómo somos las personas

La primera razón es debido a una característica de cómo somos las personas. Un rasgo muy común es que existe una preferencia por consumir hoy, por sobre el mismo consumo, pero mañana. Este lleva a que si el pago por prestar fuera cero o negativo, las personas tenderían a no prestar el dinero, y aquellos que lo necesitan no podrían satisfacer sus necesidades.

2. La inflación

Una segunda razón para tener tasas de interés positivas es la inflación. Se denomina inflación al aumento en los precios de un conjunto representativo de bienes. Se mencionó anteriormente que, en general, las personas tienden a preferir consumir antes que después. Ahora, en presencia de inflación, la tasa de interés que exigirá un prestamista no solo debe compensar el aumento deseado de la cantidad consumida, sino que también el aumento en los precios de los productos.

La mayoría de los países definen una o varias “canastas” para tener información de la inflación promedio de esos productos. Por ejemplo, en Chile existe el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y en Estados Unidos, el Consumer Price Index (CPI).

En general, la tasa de interés es superior a la tasa de inflación esperada en el futuro, con el fin de asegurar que quien presta dinero pueda consumir en el futuro una cantidad mayor de bienes, protegiéndose así del aumento en los precios.

3. La demanda por dinero

Dado que para pedir prestado dinero hay que pagar una tasa de interés, la tercera razón proviene de la demanda por dinero. Imaginemos que una persona acaba de encontrar petróleo en su jardín. Para explotarlo necesita comprar maquinas perforadoras que le permitan aprovechar esta nueva fuente de riqueza disponible, pero no dispone de dinero.

Tiene dos alternativas: pedir un monto de dinero prestado (pagando una tasa de interés positiva) o no explotarlo. Parece de sentido común (y ciertamente de una correcta evaluación financiera) que si lo que obtiene del desarrollo del proyecto es superior a lo que tiene que pagarle a quien le presta dinero, su decisión de endeudarse sería la correcta.

(*) Figuras: Diseño El Mercurio

 

Este artículo se basa en otro publicado recientemente en la página de Clase Ejecutiva UC del diario El Mercurio. Puedes descagar el PDF de la página aquí, luego de completar unos datos.

 

Actualízate con el curso de gestión financiera (online) de Clase Ejecutiva UC.





¿Te gustó? Compártelo en tus redes [addtoany]

Artículos más recientes del autor